¡Oh Capitán!

Tras mucho andar por la selva, a veces toca parar a descansar y beber con calma de un riachuelo o de un pequeño manantial mientras nos quitamos las botas y esperamos que baje la inflamación de los pies. Mi caminata ha sido larga y estresante pero ya me tocaba hacer esa parada con la calma suficiente.  Cuando me disponía a llenar mi poto he visto mi rostro reflejado en el agua, un rostro no solo cansado sino del que salían colmillos y una, por ahora, diminuta trompa. Este hecho insólito, me han hecho meditar si iba siendo hora de retirarme o si todavía me quedan jornadas de caminata. Esta decisión no es fácil, así que continuare mi descanso al lado de esta agua mientras reflexiono si me uno o no al resto en el cementerio. Pero creo que ha llegado el momento de incorporar reflexiones de abuelo en este blog, reflexiones que no pretenden representar nada más que a mí mismo y mi mecanismo. Reflexiones que pretenden que algunos, cuanto menos, se hagan preguntas y para eso no queda más remedio que herir la sensibilidad de Toñi. Así que tras esta pesada introducción empieza a escribir en este diario en el que mejores y más grandes elefantes han escrito.


-¡Oh capitán!¡mi capitán! ¡Oh capitán!¡mi capitán!

-Dígame pequeño grumete.

-Es que no ve que el barco se hunde, que como no tomemos medidas nos ahogaremos.

-No se preocupe usted, este barco tiene mucha historia y es usted un alarmista, siempre entra algo de agua en un barco como este.

-Pero capitán no hay nada más que mirar los números, cada año el barco es más pequeño y pequeño. Con dificultad cabemos los dos en esta pequeña tabla que llamamos barco.

-Bueno bueno  grumete, no se alarme si vamos a los censos tampoco esta tan mal.

-Pero capitán, ¿Sabes usted como se hacen esos censos?¿Cree usted que esa información es fiable al 100%? ¿No se da cuenta que en este barco cada vez quedan menos grupos, que siempre vemos las mismas caras, que cada vez hay menos niños y niñas interesadas en subir al barco y que las actividades se cuentan con los dedos de la mano?

-Ayyy grumete, que poco sabes del mundo de la marina. Esto es normal, es algo cíclico. A veces tenemos buenos tiempos y a veces tenemos malos. Es cuestión de tiempo que nos recuperemos ya verás.

-Bueno capitán, usted sabrá. Pero no cree que las cosas cambian por que se hacen cosas para que cambien, que a lo mejor esperar sentados en esta tabla en medio del mar no mejorara las cosas.

-Con esa actitud nada mejorara grumete, seriamente me estoy preguntando si no sería mejor que abandonara este barco ya que su mala actitud puede afectar a la tropa.

El grumete estuvo a punto de sentarse y tragarse sus palabras, pero llevaba tanto tiempo sintiendo sus pies mojados por el agua que inundaba el barco que sus palabras no pudieron permanecer más tiempo en sus entrañas.

-Pero capitán no ve como barcos más grandes no pasan por los lados y que estos no dejan de crecer, que nuestras pocas maderas están mohosas y resentidas o “quemadas “como usted suele decir. Que hace mucho tiempo que la tripulación ya no sabe qué tipo de barco es este y por qué se embarcaron en él y que difícilmente conocen el programa educativo que solíamos cantar al zarpar. Que nuestra tripulación ya no recuerda que nos diferencia de otras tripulaciones y hace tiempo que no disfruta navegando.  Que programaciones de navegación tienen objetivos que nada tiene que ver con la ruta que deberíamos  tomar, que sin esas programaciones navegamos a la deriva y muchos llevamos a la deriva muchos años. Que mucha tripulación no sabe por qué se alisto ni que se hace aquí, y que hace años que no han recibido una autentica formación.  Que  llevamos tantos años sin ver tierra que no recuerdo que color tenia…. Capitán por favor  ¡¡¡¡reaccione!!! ¡¡¡¡NO ESTAMOS BIEN!!! ¡¡¡HAGAMOS ALGO!!!

Lamentablemente el cuaderno de bitácora que se encontró en un pequeño rincón de la calle Tudelilla no refleja que sucedió después, ¿se dio cuenta al final el capitán que algo andaba seriamente mal? ¿Daría el primer paso para solucionarlo que es reconocerlo? Eso amiguitos nunca lo sabremos…. ¿o sí?

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2 respuestas a ¡Oh Capitán!

  1. Charly dice:

    Bienvenido Ricardo a la senda de los elefantes.
    Seguro que recuperamos el rumbo o eso intentaremos…. estarás con nosotros verdad????
    A ver si tu próxima entrada es mas positiva compañero!!!!

  2. Diego dice:

    Yo creo que has dado en el clavo de lo que actualmente esta pasado en la Educación en el Tiempo Libre en general, a mi lo que me da vértigo de todo esto, es que aunque también influye la televisión, la sociedad, la familia, la escuela… de alguna manera los que hoy son monitores han sido la consecución de nuestra forma de ser y educar en campamentos y actividades. Por lo que algo hicimos mal también. Yo de momento no he encontrado respuesta a mi inquietud.

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